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Dando voz al extranjero: una apuesta de análisis

Actualizado: 29 abr 2022


Gicelma Barreto Nascimento

Iassana Scariot

Tainã Rocha



La inmigración es un tema que levanta mucha discusión desde la perspectiva política y socioeconómica, sin embargo el aspecto de la salud mental no recibe tanta atención, aunque exista una asociación entre los procesos migratorios y una mayor vulnerabilidad al sufrimiento psicológico. En 2019, el número de migrantes internacionales (personas que residen en un país diferente al de nacimiento) alcanzó los 272 millones en todo el mundo. Este escrito tiene como objetivo reflexionar acerca de nuestra experiencia clínica con sujetos migrantes, llevando en consideración los movimientos subjetivos que involucran la compleja trama del migrar.


Desde el punto de vista subjetivo, las migraciones son procesos complejos. La experiencia de la migración se vive con rupturas por el corte que provoca en los vínculos sociales, afectivos, lingüísticos y simbólicos. En este sentido, incluso cuando se trata de una migración elegida, el acto de migrar conlleva un cierto malestar y la serie de pérdidas pueden ser vividas como un duelo. La transición de una cultura a otra requiere un esfuerzo de adaptación que no es sencillo. La falta de integración y aceptación en el nuevo país, las experiencias de discriminación, la dificultad de hacerse un lugar y asimilar aspectos de la nueva cultura dificultan el proceso.


En este sentido, las experiencias y vivencias de este proceso pueden ser profundamente enriquecedoras cuando se dan en un marco de respeto por los derechos y necesidades de las personas migrantes. En Argentina, la Ley Nacional de Migraciones N° 25.871, reglamentada en 2010, introduce grandes avances en materia de garantías de ciertos derechos fundamentales para la población migrante. Entre sus principales postulados reconoce a la migración como un derecho “esencial e inalienable de la persona”, por ende, el Estado debe garantizarlo “sobre la base de los principios de igualdad y universalidad”.


La OMS (2018) nos indica que “un ambiente de respeto y protección de los derechos civiles, políticos, socioeconómicos y culturales básicos es fundamental para la promoción de la salud mental”. Sabemos que la salud mental también se ve comprometida debido a los “cambios sociales rápidos, a las condiciones de trabajo estresantes, a la discriminación de género, a la exclusión social, a los modos de vida poco saludables, a los riesgos de violencia y mala salud física y a las violaciones de los derechos humanos” (OMS, 2018). Los sujetos migrantes están particularmente más vulnerables a estos factores ya que “el desplazamiento territorial implica también re-localizarse en dos mundos diferentes y tener el desafío de integrarlos al interior de la subjetividad” (Graciela Zaldúa y Carlota Ramírez, s.f. p. 12).


En los procesos migratorios pueden aparecer sentimientos ambivalentes: por un lado, las expectativas de construir algo mejor ya que el país receptor - en términos de bienestar y calidad de vida - suele ofrecer más posibilidades que el país de origen (Machado, 2010); por otro, está la nostalgia y la sensación de que lo que se ha dejado atrás es algo irremediablemente perdido. El sufrimiento y el duelo provocados por no poder reconocerse en el nuevo lugar, por sentir que no forma parte de allí genera un vacío por el encuentro con la ausencia de referencias, lo cual toca un punto de desamparo que produce angustia.


También requiere desarmarse y reconstruirse en un proceso a menudo doloroso y solitario. Contar con un espacio de intercambios acerca de esas vivencias contribuye a la apropiación de la experiencia migratoria y a la construcción de una red de apoyo. La creación de estos vínculos es un factor de protección importante, ya que les da a los migrantes un sentido de pertenencia. Las relaciones entre sujetos en su radical alteridad, así como el encuentro con otra cultura, pueden producir cuestionamientos de puntos de vista fijos y experimentación de lo inesperado, lo sorprendente, puede provocar un movimiento de cambio de sí y del otro a través del encuentro con lo que es extraño para nosotros.


Cada sujeto tiene un tiempo diferente, un tiempo propio para pensar en la aceptación de esta condición y poder vivir mejor con ella. El análisis, al permitir que el sujeto mire estos temas y se familiarice con el extranjero que lo habita, puede facilitar la modificación de la relación singular con otras personas y otras culturas, permitiéndole transformar aquello que tiene la función de hostilidad en hospitalidad.


El psicoanalista ofrece un espacio de escucha para que el sujeto pueda hablar del malestar producido por la condición de extranjeridad; también acompaña, lado a lado, en el proceso de adaptación y de cambios que afectan a la subjetividad. En nuestra práctica clínica escuchamos algunos relatos de sujetos migrantes que caracterizan la compleja trama del migrar.


La clínica con migrantes nos convoca a pensar en los impactos de las movilizaciones humanas en las subjetividades. Como dice Lacan, a los psicoanalistas nos cabe la responsabilidad de acompañar y lidiar con las subjetividades de su época. Así, nuestro trabajo con sujetos migrantes consiste en la construcción y elaboración de los efectos de la migración, es un trabajo de memoria y narrativa que vislumbra la apropiación de la experiencia migratoria y de ese lugar de extranjeridad. De esta forma, apostamos por transformar este lugar extraño en familiar, para que una y otra vez lo que es vivenciado como siendo del orden de lo desconocido se vuelva familiar.


Referencias


Ley N° 25.871: Ley Nacional de Migraciones. Poder Legislativo de la Nación Argentina.


Machado, F. L.; Roldão, C. (2010). Imigrantes idosos: uma nova face da imigração em Portugal. Estudos Observatório da Imigração; 39.


Nascimento, G. B.; Scariot, I.; Rocha, T. (2021). Fuera de lugar: consideraciones psicoanalíticas sobre las experiencias de la extranjeridad. En: Romina J. Alves (org.). Acerca de la migración en la clínica psicoanalítica: fantasia, transferencia y campo analitico. 140p. 1a ed. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Rv Ediciones, 2021.


Zaldúa, Graciela; Ramírez, Carlota. Migración y Salud Mental. Disponible en: http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/sitios_catedras/electivas/067_psico_preventiva/material/teoricos/clase_migracion.pdf Acceso en: 20/10/2021.





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